No Está Contra Nosotros

(Homilía para el Domingo Veintiséis del Tiempo Ordinario, B)

Tema básico: Jesús nos da una regla fundamental para relacionarnos con los que tienen creencias diferentes: como hizo con Sor Leonela, así puede ayudar a descubrir tierra común para dialogo y amor que sacrifica.

Hoy el evangelio trata un problema actual: como relacionarnos con personas que tienen creencias diferentes. Jesús no da una respuesta completa, sino un principio importante - Todo aquel que no esta contra nosotros, esta a nuestro favor. Los apóstoles notaron que alguien hizo un buen acto en el nombre de Jesús, pero no era un miembro de su comunidad inmediata. Jesús les dijo no impedirlo. Si alguien usa el nombre de Jesús para un buen propósito, no puede hablar mal de Jesús. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor.

Este evangelio tiene mucho que decir para una tarea actual: relacionarnos con nuestros hermanos musulmanes. Junto con los judíos fieles, comparten nuestra creencia en el Dios único - el Dios de Abraham, Isaac, y Jacob. Además, los musulmanes reconocen a Jesús como profeta y dan honor especial a la Virgen María.

Obviamente, tenemos muchas diferencias con los musulmanes. El Santo Padre señalo algunas diferencia en su discurso en la Universidad de Regensburg. Menciona por ejemplo que tenemos una forma diferente de entender la bondad y trascendencia de Dios.

No quiero entrar en esas diferencia ahora. Lo que quiero indicar es lo mucho que tenemos en común. Compartimos más con los musulmanes que, por ejemplo, los hindúes y budistas. Y todos nosotros tenemos creencia muy diferentes que un materialista filosófico.

En conversar con un musulmán - u otra persona - siempre empezamos con lo que tenemos en común. Quien no está contra nosotros, está con nosotros. Hemos visto esto en un forma impresionante en una hermana religiosa italiana. Su nombre era Sor Leonela Sgorbati. En 1963 ella se hizo miembro de las hermanas de Consolación, quienes la enviaron a Inglaterra para obtener un título en enfermería. Ella fue a África donde sirvió a los pobres por mas de treinta años. Parte de su trabajo era entrenar a estudiantes de enfermaría. Su ultimo asignación fue de establecer una escuela de enfermería en el hospital de Mogadishu, Somalia. Significo servir no solamente a los cristianos, sino a los musulmanes. Ella querría a los musulmanes, pero sabia los peligros. Algunos vieron a su trabajo no como un acto de amor, sino una amenaza. Con prudencia su comunidad la proveo un guardaespaldas. Pero, para un trabajador pastoral, realmente no hay protección contra individuos amargos, listos para usar la violencia.

Hace dos semanas, cuando Sor Leonela termino su trabajo, dos hombres la esperaba. Matando a la guardaespaldas, tiraron dos veces en la espalda de ella. Mientras ella moría, repetía en italiano, Pardono, pardono. Perdono, perdono.

La vida de Sor Leonela - y su muerte - representa el amor de Cristo en acción. Quiere que extendamos la mano a otros, aun los que ven las cosas diferentes que nosotros. Jesús puede ayudarnos a encontrar tierra común. Al mismo tiempo no somos tan ingenuos a pensar que todos, siempre van a estar a nuestro lado. En el caso de Sor Leonela, bromeaba que había en Somalia una bala con su nombre inscrito en ella. Así era. Sor Leonela se quedó en Somalia porque sabía que Jesús muró por ella - y que le llamó a abrazar a otros - especialmente niños sufriendo y los jóvenes que sueñan con un mundo mejor. Mientras Sor Leonela moría, imito a Jesús en la forma mas radical - rezando por los asesinos. Perdono, perdono. Que ella descance en paz - y que ella interceda por los que busquen caminos de diálogo y amor sacrifical.

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De los Archivos:

Domingo Veintiseis, Año B, 2003: Escandalizar y Escandalizarse

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