Bulletin (May 11, 2003)

Before anything else, I want to wish a Happy Mother’s Day to all the moms of Holy Family Parish. As you know, we are offering a novena of rosaries and Masses, both for those living and those who have died. Each year on Mother’s Day we have taken up a collection for the Mary Bloom Center, which bears the name of my mom. I appreciate your support for that clinic and educational center which assists the needy in Puno, Peru.

From April 28 to May 2, I made retreat at the Brigittine Monastery in Oregon. I brought with me the results of the Archdiocesan Review of my six years as pastor. It was based on questionnaires sent to random parishioners, as well as meetings with certain leadership groups. The review pointed out a number of defects and challenges, as well as giving some encouragement.

In subsequent columns I will attempt to summarize the challenges, but I would like to begin with more positive notes. First of all, some demographics: Mass attendance has increased 49%, collections 21%, marriages have doubled and baptisms have quadrupled. Even though paid parish staff has shrunk, those interviewed had positive comments regarding Fr. Ramon, Tom Weber, Steve Morissette, Abel Magaña, Deacon Ted, Sharon, Lin, Cynthia and Monica. Many expressed gratitude for Perpetual Adoration, homilies, teaching full-range of doctrines (social justice, Natural Family Planning, human life, Courage, etc.) strong support for Hispanic Community, connection with Mary Bloom Center, accessibility of priests, etc.

Several indicated appreciation for priests living in parish residence. During my first year I was living outside of the rectory. The out-of-rectory living allowance is about twenty thousand dollars a year, so since moving into the rectory, I have been able to save the parish a portion of that expense.

People mentioned that we have a sizable number of lay volunteers: school, St. Vincent de Paul, Knights of Columbus, RCIA, marriage preparation, liturgy, grounds, etc. Also some noted recent vocations from Holy Family – Fr. Armando Perez, Deacon Than Dao, seminarians Peter Mactutis, Edgar Baeza, and Vernon Wells.

Of course there are many other signs of encouragement. The above are ones that people mentioned as part of the Archdiocesan Review Process. Those interviewed also pointed out a number of defects or challenges for me and the parish. In the coming weeks, I will summarize them for the bulletin and also for our parish council. I am grateful to all who participated in the Review.

Antes de todo, quisiera expresar el deseo que todas las mamás de nuestra parroquia tengan un Feliz Día de la Madre. Como Uds. saben, estamos ofreciendo una novena de rosarios y misas para las que están vivas y las fallecidas. Cada año, en el Día de la Madre, hemos tenido una segunda colecta para el Centro Mary Bloom, que lleva el nombre de mi mamá. También hoy tendremos la rifa para el beneficio del Centro. Agradezco su apoyo para esa clínica y centro educativo que ayuda a los necesitados de Puno, Perú.

Desde el 28 de abril hasta el 2 de mayo hice un retiro en el monasterio brigittino en Oregon. Llevé conmigo los resultados de la Revisión Arquidiocesano de mis seis años como párroco. Fue basada sobre cuestionarios enviados a feligreses, y reuniones con varios grupos de liderazgo. La Revisión indicó unos defectos y retos, y también algo de aliento.

En otras columnas, haré un resumen de los desafíos, pero ahora quisiera comenzar con las notas positivas. Primero, unas estadísticas: asistencia en las misas ha aumentado 49%, colectas 21%, matrimonios dos veces y bautismos cuatro veces. A pesar de tener menos empleados, hubo comentarios positivos sobre el Padre Ramón, Abel Magaña, Tom Weber, Steve Morissette, el diácono Ted, Sharon, Cintia y Mónica. Muchos expresaron gratitud por Adoración Perpetua, homilías, la enseñanza de toda la gama de doctrinas (justicia social, planificación natural, vida humana, castidad, etc.), apoyo fuerte para la comunidad hispana, conexión con el Centro Mary Bloom, accesibilidad de sacerdotes, etc.

Varios indicaron aprecio por el hecho que los sacerdotes viven en la residencia parroquial. Durante mi primer año viví fuera de la rectoría. La cantidad presupuesta para vivir fuera de la rectoría es alrededor de veinte mil dólares. Desde mudarme a la rectoría, he podido ahorrar para la parroquia una porción de ese gasto.

Algunos mencionaron que tenemos un buen numero de voluntarios: escuela, preparación sacramental, liturgia, Legión de Maria, Guadalupanos, grupo de oración, jóvenes, mantenimiento de edificios, etc. También notaron las vocaciones de Sagrada Familia – el Padre Armando Pérez, el diacono Than Dao, seminaristas Peter Mactutis, Edgar Baeza y Vernon Wells.

Desde luego hubo otros signos de aliento. Los de arriba son ellos que personas mencionaron como parte del proceso de Revisión. Los entrevistados también indicaron unos defectos y retos para mí y para la parroquia. En las semanas que vienen, haré un resumen para el boletín y el consejo parroquial. Estoy agradecido a todos que participaron en la Revisión.