Boletín (24 de febrero de 2002)

Vicente Bolisig, el contador parroquial, me dio una lista de todas las familias identificadas como donadores a la parroquia. Hay más de 700 familias en la lista. Estoy bien agradecido a todos que apoyan a Holy Family durante este tiempo difícil. Tenemos muchas necesidades para mantener nuestros programas de catequesis y formación sacramental (bautismo, matrimonio, primeras comuniones, etc.). También necesitamos su apoyo en cuanto al mantenimiento y reparación de los cuatro edificios principales (iglesia, escuela, convento y rectoría). He puesto la lista en el vestíbulo (“bulletin board”) del templo. Les pido asegurar que su nombre esté en la lista. Si no es, favor de llamar a Mónica o Cintia, 206-767-6220. Quisiéramos que todo miembro de la parroquia reciba sobres para sus donaciones.

La Biblia habla mucho del diezmo, es decir dedicar la primera parte de lo que recibimos al Señor. La recomendación es que cada familia de cinco por ciento de los ingresos a la parroquia y cinco por ciento a otras caridades. La experiencia nos ha enseñado que cuando uno pone a Dios en el primer lugar que las otras cosas de la vida encuentren su propio nivel.

El Papa pide ayuda para los damnificados por las lluvias en Bolivia

CIUDAD DEL VATICANO, 21 febrero 2002 (ZENIT.org).- En plenos Ejercicios Espirituales, Juan Pablo II hizo este jueves un llamamiento a la ayuda a favor de los damnificados provocados por las lluvias torrenciales que se han abatido sobre la capital de Bolivia, la Paz, provocando al menos 50 muertos.

En un mensaje enviado al arzobispo de la ciudad, monseñor Edmundo Abastoflor Montero, Juan Pablo II invita a las instituciones públicas y a las personas de buena voluntad «a prestar solícitamente a los afectados ayuda eficaz con caridad y espíritu de solidaridad fraterna».

En el telegrama, que en nombre del Papa hace llegar el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado, el pontífice pide a monseñor Abastoflor «que exprese su sincero pésame a los familiares de las víctimas», «así como los sentimientos de su paterna cercanía espiritual a quienes han sido privados de su hogar».

El último balance hecho público por el alcalde municipal, Juan del Granado, reveló que el número de muertos a raíz de las intensas lluvias caídas el pasado martes sobre La Paz se elevaba a 52 personas.

El Centro Mary Bloom, a pesar de estar en el Perú, está muy cerca de La Paz. Voy a estar en comunicación la Sra. Luz Marrón, directora del Centro, para saber cual es la forma más eficaz de ayudar a los damnificados. La Sra. Luz y su hija Melani nos van a visitar por dos semanas durante el mes de marzo.

Recientemente se han publicado evidencias que apoyan la posición de que los así llamados anticonceptivos de emergencia tienen, de hecho, un efecto abortivo. Un ejemplo es un artículo del número de marzo de The Annals of Pharmacotherapy, titulado “Postfertilization Effect of Hormonal Emergency Contraception” y escrito por Chris Kahlenborn, MD; Joseph B. Stanford, MD, MSPH; and Walter L. Larimore, MD.

En el artículo, los autores hacían notar que los defensores de la anticoncepción de emergencia sostienen que este método resulta moralmente aceptable porque, a pesar de la mifepristona de la RU-486 que induce el aborto, previene el embarazo en vez de abortar una vida ya existente.

De hecho, el artículo propone evidencias de que “tomar la píldora del día después puede causar la muerte de un embrión vivo al bloquear sus intentos de asentarse dentro del útero”.

El artículo hace notar que queda suficientemente claro que los componentes de las píldoras del día después actúan sobre todo evitando la ovulación. Pero los autores describen cómo las drogas muchas veces fallan, al impedir la ovulación, y dependen entonces de un efecto post-fertilización, causando el aborto de la nueva vida formada en embrión