Boletín (12 de octubre de 2003)

Miércoles regresé de la conferencia de Mayordomía en Chicago. Unas dos mil personas, principalmente de los Estados Unidos y Canadá, asistieron, incluyendo unos quince sacerdotes y varios laicos de la Arquidiócesis. Nuestro administrador parroquial, Tom Weber, asistió a charlas en inglés y yo a las en castellano. Quizás lo más interesante fue compartir con parroquias que tienen situaciones semejantes a la nuestra.

Un tema repetido varias veces es que “Mayordomía no es sobre dinero.” Como un ponente nos dijo, “la meta de mayordomía es salvación de almas.” En otras palabras, tenemos que poner nuestras vidas en manos del Señor – completamente. El no pide diez por ciento sino todo porque nos ha dado todo – y solamente encontraremos paz al poner todo lo que somos y poseemos a su servicio.

Este mensaje estaba en mis oídos cuando hablé con el director de nuestra escuela, Sr. Steve Morissette. Me informó que la gotera en el techo había empeorado al punto que mucho agua estaba entrando en el salón / gimnasio. Esta haciendo lo mejor para bloquearlo con plásticos mientras esperamos consejos profesionales y estimaciones del costo de reparación. Les mantendré informados.

Mientras tanto, les agradezco por su apoyo a la parroquia y su misión. Dios nos ha dado unos desafíos especiales, pero como el Arzobispo Brunett me dijo cuando me asignó por otros seis años, “los desafiaos son buenos para nosotros.”

On Wednesday evening I returned from the Catholic Stewardship Conference in Chicago. About two thousand people, mainly from U.S. and Canada, attended, including some fifteen priests from Seattle Archdiocese and an equal number of laypeople like Tom Weber, Holy Family’s pastoral associate for administration. The conference featured some wonderful speakers and workshops as well as the opportunity to hear ideas from parishes which have faced or are facing situations similar to ours at Holy Family.

One theme which was repeated over and over is that “stewardship is not about money.” As one speaker who has worked in parish and diocesan development for over forty years put it, “stewardship is about saving souls.” In other words, we must each place our lives in the Lord’s hands – completely. He doesn’t ask ten percent, he asks all because he has given us all – and we will only find peace when put all we are and have at his service.

This message was still ringing in my ears when I talked with our school principal, Mr. Morissette. He informed me that the leak in the school roof had worsened to the point that water has been pouring into our gym/lunchroom. Mr. Morissette is doing the best he can with stopgap measures as we obtain professional advice and cost estimates. I will keep you posted.

Meanwhile, I do thank you for your support of our parish and its mission. God has placed special challenges before us. But as Archbishop Brunett said to me when he assigned me for another six-year term, “challenges are good for us.”